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No estamos solo en el Universo |
El eminente astrofísico Hubert Reeves tiene la inocente mirada de un niño, la barba de un santón y el acento ronroneante de su nativa Québec. En su libro Patience in The blue (“Paciencia en los”), publicado en 1981, explico a cientos de miles de fascinados lectores por que es azul el firmamento. Sus otros dos libros, stardust (“polvo cósmico”) y Swirling Time (“tiempo turbulento”), mostraron la estrecha entre la turbulencia interestelar y la aparición de vida en las profundidades de nuestros océanos.

Su cotidiano trato con el espacio galáctico y el vértigo producido por un visión constante, simultaneo, de los tres infinitos-el infinitamente grande, el infinitamente complejo-, parecen haberle dado una serenidad que los demas anhelamos en vano. Reeves habla como si fuera el de un niño. Explica por que, conforme ahondamos más y mas en el tiempo y el espacio galáctico, puede cambiar y ampliarse nuestro concepto del mundo.
Pregunta. Señor Reeves, ¿en que etapa de la exploración espacial nos encontramos?
Respuesta. Vivimos en una era análoga a la transición del paleolítico era pasivo ante la naturaleza; se conformaba con cazar y recolectar plantas silvestres. Con la invención de la agricultura y la cría de ganado, el hombre neolítico empezó a asumir un control cada vez mas activo de los dones de la naturaleza.
En cuanto al espacio exterior, nos sentimos satisfechos durante miles de años con recibir lo que el cielo nos enviaba: Luz y calor del sol, meteoritos que llegaban a caer sobre nosotros. Ahora, por vez primera, nos estamos volviendo activos.
Por ejemplo, visualizamos la posibilidad de “cosechar” del cielo meteoritos y asteroides que contienen metales útiles. Algunos asteroides pasan cerca de nuestro planeta, a unos pocos cientos de miles de kilómetros. Se trata de ir a recolectar los fragmentos, o traerlos a la Tierra con retrocohetes. Probablemente estos proyectos se pongan en marcha el año 2000.
P. Se habla mucho acerca de instalar estaciones orbítales tripuladas. ¿Podría explicar que significa esto concretamente?
R. Es muy importante contar con estaciones científicas en el espacio exterior. Se pondrá en orbita un telescopio espacial que tiene un espejo común diámetro ligeramente mayor de dos metros, y cada vez habrá mas de ellos. Hace unos cuantos años, nuestro grupo de científicos en Saclay, en colaboración con varios laboratorios europeos, puso en orbita un telescopio que revoluciono nuestro conocimiento de las emisiones de rayos gama de cuerpos celestes.
La vida a bordo de las estaciones espaciales tripuladas no será tan emocionante como podríamos suponer. Probablemente será como la de las personas que trabajan en las plataformas de perforación petrolera submarina.
P. ¿Qué interés científico ofrecerán estas estaciones?
- Una observación mucho más precisa arriba de la atmósfera, por que el firmamento es más oscura. Se ven muchas más estrellas y objetos celestes que por la luminiscencia de la Tierra quedan ocultos.
P. ¿Qué objetos?
R. Sabemos bien como nacen las estrellas porque podemos observarlas; cada año aparecen dos o tres nuevas en nuestra galaxia. Pero casi todas las galaxias nacieron al mismo tiempo cuando se formo el universo, hace 15.000 millones de anos luz. Se cree que no existen galaxias nuevas.
Para observar el nacimiento de una galaxia, que sucedió hace tanto tiempo, hace falta ver a una distancia muy grande. Actualmente podemos retroceder de 10 a 12.000 millones de años. Tenemos que retroceder un poco más todavía, y así talvez las descubramos durante su nacimiento. Los objetos distantes como esos, necesariamente son muy opacos, por lo que es preciso que se den las condiciones ideales para observarlos. Las estaciones orbítales tales condiciones.
P. ¿serán las estaciones orbítales sitios selectos desde los cuales se intentara la comunicación con inteligencia extraterrestres?
R. No especialmente por radio, excepto con determinadas longitudes de onda que son absorbidas por la atmósfera. Pero resultaran muy útiles como punto de partida para la exploración.
P. ¿Hasta donde podría llegar tal exploración?
R. En 1989, el satélite Voyeger II llegara a Neptuno después de un viaje de tres años y medio. Además, se enviaron cinco sondas para que obtuvieran más información del cometa Halley. O sea que la exploración del sistema solar ya esta mas o menos en marcha. Hemos puesto gente en la luna, hemos mandado sondas a Marte y a Venus, y también hemos enviado satélites cerca del sol (a unas cuantas decenas de millones de kilómetros); incluso, un satélite salio del sistema solar hace varios años.
Por su puesto que si la tierra llegara a poblarse en exceso, podría pensarse en mandar familias en vehículos espaciales para colonizar las estrellas más cercanas. Pero serian los choznos de esas familias quienes finalmente llegarían, y ni siquiera sabrían en donde detenerse.
P. ¿Se ha planteado mucho de enviar exploradores al sistema solar?
R. Se ha hablado mucho de enviar gente a Marte. Saturno tiene un extraño satélite llamado Titán que contiene metano y amoniaco, las moléculas necesarias para la vida, y es uno de los pocos satélites con atmósfera primitivas de vida e inmensos yacimientos de petróleo en Titán, ya que el metano en un hidrocarburo, como el petróleo. Pero, según lo que se, no existen proyectos oficiales para enviar gente a otros planetas.
P. ¿De que manera los telescopios, cada vez mas potentes, han cambiado la noción que teníamos del mundo?
R.Cada vez nos alejamos mas y mas de la postura oficial heredada del siglo XIX de que el hombre es un ser extraño en el universo y de que la aparición de vida es un fenómeno muy poco probable. La filosofía existencialista esta basada totalmente en la suposición de que somos únicos, un accidente en el cosmos. Por el contrario, en la actualidad tendemos a pensar que somos hijos del universo, engendrados por el.
P. ¿engendrados por el universo?
R. Estamos hechos de células, las cuales están compuestas de moléculas, a su vez constituidas por átomos, y estos, por partículas elementales. Los núcleos se elaboran en las estrellas, y las moléculas en el espacio interestelar. Si reconstruimos nuestra línea genealógica, mucho antes de los monos y de las primeras formas vivientes-las células- debemos llegar hasta las moléculas, los átomos, los nucleones, es decir, hasta el comienzo del universo hace 15.000 millones de años. En el principio, el universo era homogéneo y caótico, desorganizado. Su historia es un relato de crecimiento y complejidad, algo así como un alfabeto cuyas letras estas agrupadas formando palabras y frases.
P. ¿existe alguna relación entre esta creciente complejidad y la expansión del universo?
R. Desde luego. Si el universo no se estuviera expandiendo, no habría complejidad. Al principio, el universo estaba muy caliente y la materia totalmente disociada. El calor separa, evita que la materia se organice. Si se incendia una casa, no quedara nada de ella. La expansión origina un enfriamiento gradual que permite la formación de estructuras.
Además, la organización de la materia implica la producción de desechos. La expansión del universo proporciona espacio en el que estos desechos- compuestos de fotones, es decir, de calor- pueden dispersarse y enfriarse. El cosmos se esta enfriando porque el espacio entre las galaxias se va ensanchando, y esto es lo que hace que el firmamento sea oscuro. Si el universo no se estuviera expandiendo, y las estrellas luminosas hubiesen existido siempre, el firmamento seria tan brillante de noche como lo es durante el día.
P. ¿Cree usted que hay otros planetas habitados?
R. Si lo que me pide usted es que exprese un creencia personal, la respuesta es si. Pero hay colegas que creen lo contrario, así que es cuestión de opinión. ¿Por qué lo creo?
Sin importar cuanto ahondemos en el universo, siempre encontraremos los mismos elementos: átomos, moléculas, estrellas, galaxias. Podemos demostrar que las leyes de la física han permanecido inalterable durante 15.000 millones de años luz.
En esta homogeneidad del comportamiento del universo lo que nos permite pensar que la vida no es un fenómeno improbable, sino una propiedad normal de la materia en los niveles mas altos de su organización. Por tanto, podemos suponer que la vida aparece cuando las condiciones lo permiten.
Hay 100.000 millones de estrellas en nuestra galaxia y más de 1000 millones de estrellas amarillas como nuestro Sol. No sabemos si todas tienen planetas, pro tenemos buena razones para pensar que los sistemas planetarios son comunes.
Supongamos que solamente hubiera una plantea como la Tierra por cada 10 estrellas amarillas; esto significa que podría haber 100 millones de mundos parecidos al nuestro, ¡Solo en nuestra galaxia! Y existen miles de millones de galaxias.
Por ello seria muy raro en verdad si en alguna otra parte del universo no hubiese otro reportero haciéndole preguntas a un astrofísico acerca de la vida en el cosmos. |